El verano se acerca y con él los planes de escaparse fuera de España. Playas del Mediterráneo, capitales europeas, viajes intercontinentales… La ilusión es máxima, pero la realidad es que viajar al extranjero puede traer situaciones complicadas para las que conviene estar preparado.
En este artículo te contamos por qué merece la pena contratar un seguro de viaje y qué tipo de problemas legales pueden aparecer cuando estás lejos de casa.
¿Por qué contratar un seguro de viaje?
Mucha gente lo considera un gasto innecesario. Sin embargo, un seguro de viaje es, en realidad, una red de seguridad que puede salvarte de un disgusto económico importante. Estos son los principales motivos para contratarlo:
- Asistencia sanitaria en el extranjero. Los gastos médicos fuera de España pueden ser muy elevados, especialmente en países como Estados Unidos, Canadá o Australia, donde la sanidad pública no cubre a los extranjeros de la misma manera que aquí.
- Cancelación del viaje. Si por enfermedad, accidente u otra causa justificada no puedes viajar, el seguro puede reembolsarte los gastos ya pagados.
- Pérdida o robo de equipaje. Una cobertura habitual que evita que pierdas también el dinero invertido en tu maleta.
- Repatriación. En los casos más graves, trasladarte de vuelta a España puede costar una cantidad enorme. El seguro lo cubre.
- Responsabilidad civil. Si sin querer causas daños a terceros durante el viaje, esta cobertura puede protegerte frente a reclamaciones.
Antes de contratar, lee bien las condiciones generales. No todos los seguros cubren lo mismo. Algunos excluyen deportes de aventura, enfermedades preexistentes o destinos concretos. Compara coberturas, no solo precios.
Problemas legales que pueden surgir viajando al extranjero
Más allá de la salud o el equipaje, existen situaciones de carácter legal que pueden complicar seriamente un viaje. Conviene conocerlas antes de salir.
Accidentes de tráfico
Si alquilas un coche en el extranjero o sufres un accidente, las normas de responsabilidad civil y los procedimientos de reclamación pueden ser muy distintos a los de España. En algunos países el proceso es lento y complejo. El seguro de viaje o el del propio vehículo de alquiler pueden ser determinantes.
Detención o problemas con las autoridades
Lo que en España puede ser una infracción menor, en otros países puede tener consecuencias mucho más graves. Algunos destinos tienen legislaciones muy estrictas sobre consumo de alcohol, vestimenta, fotografía en espacios públicos o normas religiosas. Informarse antes de viajar es fundamental. En caso de detención, tienes derecho a contactar con el consulado español del país en cuestión.
Problemas con vuelos o paquetes turísticos
Los retrasos prolongados, las cancelaciones de vuelos o la quiebra de una agencia de viajes son situaciones más frecuentes de lo que parece. La normativa europea ofrece cierta protección al viajero dentro del espacio comunitario, pero fuera de la Unión Europea las garantías pueden ser menores. Guardar todos los contratos, facturas y comunicaciones es clave para poder reclamar.
Compras, estafas y fraudes
En algunos destinos turísticos son habituales los fraudes en compras, los taxis sin taxímetro o los contratos abusivos. Si pagas con tarjeta, en muchos casos puedes iniciar un proceso de devolución de cargo a través de tu banco. Si firmas algún contrato en otro idioma, asegúrate de entender lo que estás aceptando.
Situaciones de emergencia consular
Si pierdes el pasaporte, sufres un robo grave o te encuentras en una zona de conflicto, el consulado o la embajada de España en ese país es tu primer punto de contacto. El Ministerio de Asuntos Exteriores dispone de información actualizada sobre cada destino y una línea de atención al ciudadano en el extranjero.
Un consejo antes de salir
Antes de coger el avión, dedica unos minutos a revisar tu documentación, a leer las condiciones de tu seguro y a informarte sobre las normas básicas del país de destino. Viajar con cabeza es la mejor forma de disfrutar sin sorpresas.
Y si a tu vuelta —o incluso durante el viaje— te encuentras con una situación que no sabes cómo resolver, contar con asesoramiento jurídico puede marcar la diferencia.